Píldoras – Malversación. Un acercamiento a lo que está pasando con la candidatura de D. Norman.

Malversar, de acuerdo al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, es “Apropiarse o destinar los caudales públicos a un uso ajeno a su función”. En otras palabras, es “tomar dinero de aquí para ponerlo allá”. Esta es la definición que el candidato presidencial de ARENA (Alianza Republicana Nacionalista) no ha comprendido.

Esta mañana, Norman Quijano, admitió haber usado dinero de FODES (Fondo para el Desarrollo Económico y Social) para actividades fuera del itinerario. “El dinero se tomó de un lado, pero se repuso… Nunca he malversado un colón, un dólar”, dijo el aspirante a Presidente de la República, cuando de hecho, por su simple definición, esto es malversar.

Independientemente de que el dinero tomado haya sido destinado a obras, gastos administrativos de la Alcaldía de San Salvador, a pago de planillas, o para pagar el agua o la luz, o cualquier otro banal propósito, el hecho es que estaba destinado para un objetivo en particular, y este objetivo se dejó de cumplir, o tuvo que posponerse, porque se tocó ese dinero y se movió a otro rubro.

El proceso de investigación de la supuesta malversación está abierto desde el año 2012 en la Corte de Cuentas de la República, pero ahora Quijano dice sus competidores “Están desesperados de ver como botan la imagen de trabajador incansable que tiene este servidor”, cuando, de hecho, el tema que no se pudo desvanecer en el tiempo que fue notificado a los miembros del Consejo Municipal, debía salir ahora que tienen que inscribir sus candidaturas, era predecible. Hay que tomar en cuenta que más de un año podría haber sido suficiente para que el Consejo y el ex alcalde presentaran las pruebas de descargo para que éste último recibiera el finiquito de la CCR que necesita para poder inscribirse como candidato presidencial. Lo que si es de extrañar es que un candidato presidencial (aún no inscrito) esté buscando un finiquito ante una institución que lo está cuestionando por malversación de fondos públicos en su período como Alcalde; que éste admita que tomó ese dinero y que lo usó para otra cosa (aunque lo haya “repuesto”); y ande caminando tranquilamente sin ninguna restricción.

Anuncios

La guerra de los Premios Novel

Latinoamérica es el eje central del que trata este sitio web, pero no podemos analizar a Latinoamérica sin ver el entorno político, social y económico de su entorno. Esto trae como consecuencia, en este momento, que sea necesario ver la realidad que está viviendo en este momento Siria frente a Estados Unidos, y la problemática que esto implicaría ante la inminente intervención que se está gestando de ésta última, y la posible reacción de los pueblos de Oriente Medio.

Hace unos días el Presidente de Estados Unidos, Barak Obama, consiguió que fuera aprobada por el Senado de esa nación la “intervención” militar contra el régimen sirio, lo cual no solo implicaría un ataque al Estado, sino también al pueblo sirio, y como consecuencia ya se han manifestado algunas naciones alegando que es un “ataque al mundo islámico”, y han declarado su apoyo al país atacado. Sigue leyendo

Políticos y Futbolistas Cantan Juntos: “Yo no sabía” – 1ª Parte –

Víctor Turcios, capitán y componente de la selección nacional que disputó la Copa de Oro 2013, confesó que algunos de sus compañeros están involucrados en amaños de partidos. ¿Acaba de descubrirlo? ¿Por qué no lo dijo antes?

Quizás era de esperárselo; a jugadores sin talento no le quedaba de otra para ver cómo pagarse las letras corridas del carro. Alguien, con cierto descaro, susurra que hay que tener en cuenta que estos pobres muchachos ganan muy poco y muchas veces hasta les atrasan los pagos por meses. En un mundo altamente competitivo como el del futbol, estos señores, vista la mediocridad de sus prestaciones hasta deberían ellos pagarle al público para tomarse la molestia de ir a verlos maltratar una pobre pelota.

Si en el mundo un jugador promedio corre de 3 a 5 kilómetros por partidos, los nuestros llegan quizás a los 700 metros, Sigue leyendo