Cosas estamos viendo en estos postreros tiempos

“Cosas estamos viendo en estos postreros tiempos”, dirían las abuelitas.

La verdad nunca pensé que íbamos a llegar a este nivel de “sinvergüenzada”. Vemos a una clase política cada vez más temerosa en actuar contra la corrupción, en presumible complicidad con ésta última, incapaz de defender a quienes los eligieron no solamente de casos sonados de corrupción, que no necesariamente veraces pero sí investigables, sino también de grupos delincuenciales que están tomando a vida de los más pobres.

Recientemente estamos viendo casos que abonan a la impunidad. Desde el Juez que libera a 17 presuntos miembros del Cartel de Texis porque se ha tardado mucho en emitir una sentencia (favorable o no) argumentando que las bartolinas de la División Anti Narcóticos (DAN) de la Policía Nacional Civil (PNC) no cumplía “los requisitos mínimos de seguridad, el control de las visitas, la entrega de alimentos, y medicinas, así como el traslado a los centros asistenciales cuando se requiriera.”, como si las calles fueran un recinto más seguro donde mantener a los imputados; hasta Jefes de la Policía Nacional Civil que liberan a personas capturadas en una redada que aprehendió a 231 presuntos pandilleros que participaban en un sano concierto en el que se presentaban los “respetables artistas” de Sky Punto 9-3 (agrupación que interpreta “música” alusiva a la Pandilla 18). Sigue leyendo

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Políticos y Futbolistas Cantan Juntos: “Yo no sabía” – 1ª Parte –

Víctor Turcios, capitán y componente de la selección nacional que disputó la Copa de Oro 2013, confesó que algunos de sus compañeros están involucrados en amaños de partidos. ¿Acaba de descubrirlo? ¿Por qué no lo dijo antes?

Quizás era de esperárselo; a jugadores sin talento no le quedaba de otra para ver cómo pagarse las letras corridas del carro. Alguien, con cierto descaro, susurra que hay que tener en cuenta que estos pobres muchachos ganan muy poco y muchas veces hasta les atrasan los pagos por meses. En un mundo altamente competitivo como el del futbol, estos señores, vista la mediocridad de sus prestaciones hasta deberían ellos pagarle al público para tomarse la molestia de ir a verlos maltratar una pobre pelota.

Si en el mundo un jugador promedio corre de 3 a 5 kilómetros por partidos, los nuestros llegan quizás a los 700 metros, Sigue leyendo