TransUrbano. De la expectativa a la realidad.

Cuando se inicia por el Gobierno un proyecto nuevo, y se vende a la población como la solución a los problemas principales, se genera una gran expectativa. Cuándo este proyecto está en operación, y después de algún tiempo se modifican las condiciones de manera drástica, se caen todas las expectativas y esperanzas creadas en la población, y se convierte en la manzana de la discordia. Esto pasa en Guatemala, donde en la última semana se escuchan rumores de elevar la tarifa del transporte público urbano en un poco más del 500%.

TransUrbano, así como TransMetro, son los proyectos emblemáticos del transporte público colectivo a nivel centroamericano. Tan es así que estos proyectos están sirviendo hoy día como modelo para la implementación del proyecto SITRAMSS (Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana de San Salvador) en la República de El Salvador.

Después de algunos años en operación el Sistema está colapsando, y los empresarios de transporte que son inversionistas del mismo amenazan con un alza de Q. 4.50 en la tarifa que el usuario paga por la falta de pago del subsidio por parte del Estado guatemalteco. En este momento la tarifa ronda Q. 1.00, es decir, hecho el cambio de tarifa, a partir del día lunes 02 de septiembre el costo de transporte aumentará un 500%, ascendiendo a Q. 5.50, como método de presión para que el gobierno pague el subsidio.

Lo preocupante de todo el asunto, aparte del inminente aumento, es que ni el Gobierno de la República, ni la municipalidad de la Ciudad de Guatemala toman acciones serias en el tema. Se “tiran la pelota” uno a otro, tratando de quitarse responsabilidades en lo que, de hecho, ambos tienen parte.

Por un lado el Presidente afirma no tener que intervenir en el conflicto pues quien debe hacerlo es la municipalidad, sin tomar en cuenta que el subsidio lo da directamente el Estado. Por otro lado, si bien es cierto, la municipalidad dice que no va a permitir el aumento, pero no toma medidas concretas, y pide al estado asumir sus responsabilidades. Así las cosas, ni uno ni otro inicia una discusión formal, no establecen una mesa técnica para discutir y llegar a un acuerdo, cuándo lo ideal sería conformar una, y que esta esté integrada por los diferentes actores sociales. Hay que estar conscientes de que Q. 5.50 es demasiado, pero que Q. 1.00 tampoco es suficiente para que los transportistas mantengan el sistema.

Claro está que estos no son los únicos temas en la mesa, en la cuál, entre otros, se debería replantear nuevamente los asuntos referentes a la seguridad, a la calidad del servicio y al orden del transporte, que no se ha generado pues el transporte común sigue circulando por los mismos lugares, y el tráfico sigue siendo el mismo de siempre, o quizá peor, pues la sección de las calles se redujo en un 30%, entre otros.

Hay que estar atentos a lo que pase sobre este tema en las próximas semanas. Este podría ser un ejemplo de lo que podría pasar en El Salvador en las próximas décadas, para lo cual habrá que pensar desde ya la forma de resolverlo.

 

Anuncios

Centroamérica XIX – XXI

Autor: Walter Monge | Comisión Civica Democrática


 

En 1808, los planes de conquista político-militares del emperador Napoleón I – mejor conocido como Napoleón Bonaparte – lo llevaron a invadir exitosamente a España. Fernando VII adjudicó su corona al hermano mayor de Napoleón, quien seria coronado como rey de España bajo el nombre de José I. Su reinado duraría entre 1808 hasta 1813.

Este pasado junio, se cumplieron doscientos años de ese acontecimiento histórico que llevaría a los conquistadores españoles a ser conquistados y a luchar mortalmente por su independencia de Francia. Sigue leyendo